Breve reseña histórica de la Asociación Argentina de Psicodiagnóstico de Rorschach

La Asociación Argentina de Psicodiagnóstico de Rorschach fue fundada el 18 de abril de 1952 con el nombre de Sociedad Médica Argentina de Psicodiagnóstico de Rorschach.

Fue producto del creciente interés por la técnica, que llevo a un grupo de prestigiosos médicos (la mayoría psiquiatras y psicoanalistas) a reunirse con el objeto de intercambiar, difundir e investigar sobre el Test de Rorschach. Luego se agrego la actividad docente.

Por la profesión de sus fundadores (entre ellos los doctores Antonio Duarte, Juan Carlos Garcia Badaracco, Jorge Insua, Juan Carlos Pizarro, Raúl Usandivaras, Leonardo Magran), el nombre inicial fue de Sociedad Médica de Psicodiagnóstico de Rorschach.

Hay que recordar que no existía la carrera de Psicología. Con su apertura, en las facultades nacionales y privadas (con el status de carrera de Psicología o de facultad), en el año 1956 en Rosario y Córdoba, y en la Universidad del Salvador, y en 1957 en la Universidad de Buenos Aires, seguida posteriormente por otras, se fueron recibiendo e incorporando psicólogos a la sociedad, hasta que se modifico su nombre por el de Asociación Argentina de Psicodiagnóstico de Rorschach, y también sus estatutos para incluirlos. En 1953

En 1953 la Asociación ingreso en la Sociedad Internacional de Rorschach (I.R.S.) y en 1966 se creo A.L.A.R. (Asociación Latinoamericana de Rorschach), Asociacion a la que también pertenece. En la actualidad se encuentra abocada con intensidad a la difusión del Rorschach y otras técnicas proyectivas, a la docencia (a través de los cursos de post-grado) y a la investigación científica.

Los cursos que se dictan tienen la adhesión de la Dirección de Salud Mental dependiente de la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los egresados de los cursos de Psicodiagnóstico de Rorschach reciben un certificado que les otorga puntaje en los concursos de hospitales del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Escuela Argentina
La Escuela Argentina nace de los diferentes aportes que distintos profesores de la AAPRO hicieron desde la docencia e investigación a la técnica de Rorschach desde los iniciales de la década del 60 (realizados por Marta Pagola y Vera Campo inicialmente, a través de contribuciones a la escuela americana de Klopfer y continuados por Alicia Martha Passalacqua y María Cristina Gravenhorst posteriormente, para llegar a los más actuales, producidos por Silvia Ruiz, Dolores Orcoyen, María Teresa Herrera). Las temáticas van, desde la importancia de las respuestas adicionales (Pagola), cualidad de las texturas (Campo), respuestas de Determinantes Múltiples e Indice de Conflicto (Campo, Pagola, Passalacqua), Contenidos Múltiples (Passalacqua y otros), E.S.P.A. (Escala de Suicidio para Adultos) (Passalacqua, Herrera y Orcoyen), Escala de Evaluación de las Funciones Yoicas de Realidad, E.F.Y.R., diagnóstica y de evaluación de psicoterapias (Passalacqua y otros), Movimientos y Propuesta de nueva Fórmula Vivencial: FM a Color (Orcoyen y Ruiz) hasta su implementación en los diagnósticos, en las distintas áreas y, fundamentalmente, en el pronóstico, en donde también se toman aportes de Marta Pagola y Teodora Alcock, a través de signos Rorschach identificados.

Sensatez psicométrica del Test de Rorschach
La sensatez psicométrica de un instrumento de evaluación se define mediante procedimientos estandarizados, concordancia entre los codificadores, fiabilidad, datos normativos y validez. En el transcurso de la reciente controversia entre los defensores y los críticos del Test de Rorschach, en general se coincidió en que este instrumento, si se lo administra de manera adecuada, consiste de un estandarizado conjunto de materiales que se presenta con instrucciones uniformes ante las personas que responden. Respecto de los otros cuatro componentes psicométricos, los críticos del Rorschach plantearon diversas cuestiones pero, la gran mayoría siguió sin poder convencerse con los datos empíricos generados para resolver estas preocupaciones o con los esfuerzos que realizaron los investigadores del Rorschach para responder a las críticas mediante la realización de estudios adicionales que caracterizan al método científico.

Validez
Los críticos del Rorschach alegaron que el TR es un test “de mala calidad” con poco o ningún criterio o constructo de validez (Dawes, 1994; Hunsley y Bailey, 1999; Lilienfeld, Wood y Garb, 2000). Sin embargo, de hecho, en un estudio metaanalítico realizado por Hiller, Rosenthal, Bornstein, Berry y Brunell-Neuleib (1999; ver también Rosenthal, Hiller, Bornstein, Berry y Brunell-Neuleib, 2001) de estudios de investigación del Rorschach publicados desde 1977 hasta 1997, en los cuales había al menos una variable externa (es decir, no incluida en el test) y en los cuales se había postulado alguna base razonable para las asociaciones esperadas entre las variables, se identificó un coeficiente de validez medio no ponderado del .29 para las variables del Rorschach en 2276 protocolos. Se aplicaron métodos similares en 5007 protocolos MMPI en estudios publicados durante ese mismo período que arrojaron un coeficiente de validez medio no ponderado del .30 para las variables del MMPI. Estos coeficientes de validez virtualmente equivalentes demuestran que el TR generalmente es tan válido como el MMPI. Hiller y otros (1999) concluyeron respecto de ambas mediciones que la “validez de estos instrumentos es casi tan buena como era de esperarse en los tests de la personalidad” (p. 291) y que las magnitudes del efecto tanto del TR como del MMPI justificaron el uso de estas mediciones con los fines deseados. En 1996, el Directorio de Asuntos Profesionales de la American Psicological Association designó un Grupo de Trabajo de Evaluación Psicológica [Psychological Assessment Work Group (PAWG)] encargado de recopilar evidencias acerca de la eficacia de la evaluación en la práctica clínica, particularmente respecto de la validez y la utilidad del análisis psicológico en los servicios del cuidado de la salud. El informe final del PAWG, publicado en la revista American Psychologist (Meyer y otros, 2001), llegó a la conclusión a partir de su revisión de estudios predictivos y metaanalíticos de que “la validez del análisis psicológico es potente y convincente” y “comparable a la validez del análisis médico” (p. 128).
Las correlaciones específicas que enumeraron con fines comparativos incluyeron las siguientes:
•Peso y altura de los adultos estadounidenses (.44)
•Escalas de validez del MMPI y detección de psicopatologías fingidas (.44)
•CI del WAIS y nivel de educación obtenido (.44)
•Puntajes de la escala para padres del Rorschach y posterior resultado de la
psicoterapia (.44)
•Viagra y mejoría de la función sexual masculina (.38)
•Puntajes de la dependencia y la conducta dependiente en el Rorschach (.37)
•Puntajes de la escala de MMPI y capacidad promedio para detectar trastornos
depresivos o psicóticos (.37)
•Puntajes de la Escala de Psicopatía de Hare y posterior conducta violenta (.33)
•Resultados de las mamografías y detección del cáncer de mama en el término de 1
año (.32)
•Pastillas para dormir y mejoría a corto plazo en el insomnio crónico (.30)
•Meyer y otros (2001, p. 128) consideraron estas correlaciones como “comparables a la
validez del análisis médico”.